LA SALVE impulsa la vuelta de plantaciones de lúpulo a Euskadi junto con otros nueve socios

LA SALVE impulsa la vuelta de plantaciones de lúpulo a Euskadi junto con otros nueve socios

  • LA SALVE participa junto a otras nueve entidades en el proyecto LUPULUS, financiado por el Departamento de Desarrollo Económico e Infraestructuras del Gobierno Vasco, que activará la cadena de valor de la cerveza en Euskadi
  • El primer cultivo ya es una realidad: cuenta con 300 plantas de lúpulo de seis variedades diferentes, ocupa una superficie de una hectárea y se sitúa en Berantevilla, Álava
  • Hoy se ha celebrado en la localidad alavesa la jornada “Cultivo de lúpulo: ensayo de variedades en Berantevilla” con la presencia de todos los socios involucrados en el proyecto y en la que se ha realizado una presentación de los avances del mismo
  • LA SALVE incrementa así la apuesta por la generación de valor local y riqueza en el entorno a través de la creación de cerveza de kilómetro cero
  • Toda la cerveza de LA SALVE se elabora con cebada 100% alavesa y, a partir de la puesta en marcha de este proyecto, el lúpulo tendrá el mismo origen, por lo que la cerveza kilómetro cero será una realidad

Plantación de 300 plantas de lúpulo en Berantevilla, Álava

2 de julio de 2018. LA SALVE participa, junto a otros nueve socios, en un proyecto que activará la cadena de valor de la cerveza en Euskadi y que tiene por nombre: LUPULUS. Se trata de una iniciativa que, con el apoyo del Departamento de Desarrollo Económico e Infraestructuras de Gobierno Vasco, ha supuesto la vuelta a plantar lúpulo en terreno vasco, concretamente, en una parcela situada en Berantevilla, Álava, y siguiendo el diseño y asesoramiento de NEIKER.

El proyecto contempla que la plantación, que por el momento cuenta con 300 plantas de lúpulo de seis variedades diferentes y ocupa una superficie de 1.200 metros cuadrados, se prolongue durante diez años; y que el fruto se reparta entre los socios participantes: Txorierri Garagardoa, Pagoa, Olbea, Boga, Urbanbeer, Gar&Gar, Baias Garagardotegia, Olañeta y Etxeandia garardauak, además de LA SALVE. Todos ellos se han dado cita esta mañana en una jornada celebrada en el Ayuntamiento de Berantevilla para poner en común los avances del proyecto en el que participan.

LA SALVE participa activamente en el proyecto LUPULUS porque entronca con su compromiso con el entorno local que se materializa a través de cuatro pilares:

  1. Ser sostenible en su entorno minimizando el impacto ambiental de su actividad y utilizando para ello materias primas de origen local o lo más cercanas posibles.  Esto ayuda a reducir la emisión de los gases de efecto invernadero asociados al transporte de materias primas.
  2. Promover la economía de cercanía en su entorno local de actividad, dando valor a la proximidad mediante el impulso de productores locales, la creación de empleo y la inversión en I+D.
  3. Generar empleo en el entorno de Bilbao.
  4. Ser transparente: fomentar medidas e iniciativas orientadas al fortalecimiento de un comportamiento transparente estableciendo vías de comunicación con los principales actores sociales: accionistas, clientes, consumidores, empleados, administración, medios de comunicación y otros colectivos, estando a su disposición los certificados de materias primas locales, informe de Responsabilidad Social Corporativa, e indicadores de su comportamiento ambiental.

LA SALVE kilómetro 0

A través de iniciativas como LUPULUS, la cerveza kilómetro 0 es una realidad cada vez más cercana. En este sentido, LA SALVE ha adquirido los siguientes compromisos:

  • Las cervezas ‘LA SALVE Kilómetro cero’ están producidas a partir de materias primas 100 % de origen local o de los proveedores más cercanos disponibles.
  • La producción de las cervezas ‘LA SALVE Kilómetro cero’ se realiza en su totalidad en Bilbao.
  • Las cervezas ‘LA SALVE Kilómetro cero’ se distribuyen desde Bilbao en un entorno local, a una distancia media no superior a los 100 km.
  • Las cervezas ‘LA SALVE Kilómetro cero’ son productos de proximidad, cuyas materias primas y auxiliares provienen del trato directo con el productor, reduciendo al mínimo imprescindible el número de intermediarios.
  • Las materias primas con las que se producen ‘LA SALVE Kilómetro cero’ provienen de productores agrícolas debidamente registrados y con todas las garantías de control que exige la normativa comunitaria.

Por los motivos anteriores, LA SALVE ya utiliza en la elaboración de sus diferentes variedades de cerveza cebada 100% alavesa, fruto de su acuerdo en 2016 con INTERMALTA, principal proveedora de cebada en el mercado cervecero de España. Este acuerdo se enmarca en el compromiso y filosofía de la empresa, basada en la generación de valor local y la creación de riqueza en su entorno. A partir de la puesta en marcha del proyecto LUPULUS, el lúpulo tendrá el mismo origen, por lo que la cerveza kilómetro cero será una realidad.

En palabras de Eduardo Saiz Lekue, directivo y promotor de la empresa, “nuestro compromiso con la generación de valor local está motivado por la filosofía que siempre ha tenido LA SALVE desde su fundación en 1887, y es nuestra obligación mantenerla viva en la etapa actual, desde que pusimos de nuevo en marcha el proyecto hace ya cuatro años”. Según explica Saiz Lekue, “LA SALVE no solo es una empresa que en 130 años de historia ha desarrollado su actividad afincada en Bilbao sino que, además, siempre ha visto la importancia clave de evolucionar siendo fieles al entorno de donde somos. En 2018, para que una empresa sea vasca no solo vale con que el domicilio social y fiscal esté aquí, o con traer la producción aquí, sino que pensamos que es necesario traccionar una cadena de valor formada íntegramente por elementos del entorno. En este sentido, que toda nuestra cebada sea de Álava, un producto de mayor valor añadido, o que el lúpulo sea también cercano, son ejemplos de esta forma de ver nuestro desarrollo”.

LA SALVE km 0 es un proyecto prioritario para la cervecera vasca que hace referencia a la línea estratégica de desarrollo que LA SALVE tiene en clave de competitividad y desarrollo empresarial para conseguir el 10% de la cuota de mercado de Euskadi, su objetivo para los próximos dos años, que prevé alcanzar basándose en un producto 100% cercano, en compromiso con los productores locales y con total respeto al medio ambiente.

Se trata de un compromiso que prioriza la apuesta por lo local y por la sostenibilidad y que  permite que la actividad de LA SALVE revierta de forma plena y sostenible en el entorno más cercano, ya que el conjunto de las materias primas y demás componentes de sus ventas tendrán origen local.

LA SALVE: fábrica en Bilbao

LA SALVE inauguraba el pasado mes de marzo su fábrica en Bilbao. Se trata de la tercera fábrica que LA SALVE pone en marcha contando la que nació en 1886 en la Campa de La Salve y la posterior en la calle Artasamina. La puesta en marcha de lo que será el mayor centro productivo de cerveza de Euskadi ha conllevado una inversión de 2 millones de euros y supone el arranque de la producción de LA SALVE en Bizkaia. La nueva fábrica ha implicado la creación de cinco nuevos puestos de trabajo y comenzará produciendo inicialmente unos 200.000 litros de cerveza km0 al año; cerveza generadora de valor, en unas instalaciones a la vanguardia de las fábricas cerveceras de Europa y con la idea de aumentar la producción paulatinamente.

Acerca de LA SALVE

LA SALVE nace en 1886 de la mano de José Schumann y Cordés, hijo de un cervecero alemán, que instala una fábrica destinada a la elaboración de cervezas y bebidas gaseosas junto a la Ría. La fábrica original se ubicó en sus orígenes en la Campa de La Salve y de ahí heredó su nombre. Posteriormente se trasladó a poca distancia, al inicio de la calle Artasamina, pero siempre mantuvo un puesto de venta de cervezas en la Campa donde nació.

Desde 1910, LA SALVE estuvo en manos de la familia Pérez-Yarza, que regentaba en Bilbao numerosos negocios de alimentación y hostelería, entre ellos los cafés Boulevard y Arriaga, el Bar Carabanchel y el Hotel Excelsior. Cuarenta años después de su cierre en 1978, vuelve a Bilbao para convertirse en un referente en el sector.