Image Alt

LA SALVE pasa a formar parte de la asociación Euskal Garagardo Elkartea- Basque Beer que aglutina las cerveceras locales vascas

LA SALVE pasa a formar parte de la asociación Euskal Garagardo Elkartea- Basque Beer que aglutina las cerveceras locales vascas

  • La cervecera bilbaína se convierte en un nuevo socio de la Asociación de Cerveceros Vascos que promueve e impulsa la elaboración de cerveza en Euskadi, así como la investigación y el desarrollo de nuevas plantaciones de lúpulo y cebada para generar valor en la cadena de valor.
  • LA SALVE lleva implícita en su ADN la apuesta por la innovación y por la colaboración con entidades locales para competir en el mercado como la Asociación de Cerveceros Vascos, la Agencia Vasca de la Innovación, Innobasque, el Centro Tecnológico AZTI o Neiker.
  • Estos acuerdos de LA SALVE con entidades locales suponen la suma de industria e innovación; una colaboración que implica un fuerte impulso para que la industria de la cerveza de Euskadi sea más fuerte y competitiva teniendo en cuenta que este sector representa actualmente el 1,8% del PIB en el Estado.
  • Los proyectos más importantes desarrollados hasta ahora por LA SALVE en clave de innovación han sido la puesta en marcha de la fábrica en Bilbao en mayo del 2018, el arranque del compromiso de solo utilizar cebada de Álava para las cervezas en noviembre del 2017 y el proyecto de recuperar lúpulo en tierras alavesas puesto en marcha en diciembre de 2017. 

Bilbao, 15 de enero de 2019. LA SALVE da un paso más en su compromiso con la colaboración e innovación con entidades locales. Así, la cervecera bilbaína acaba de formalizar su entrada en la asociación Euskal Garagardo Elkartea-Basque Beer, la asociación que vela por los intereses de la industria y la cultura cerveceras de Euskadi y que se encarga de fomentar la recuperación de las plantaciones de lúpulo y cebada en el País Vasco e investigación y desarrollo de nuevas levaduras para aplicarlas a nuevos productos cerveceros.

LA SALVE pasa así a engrosar una lista de la que ya forman parte otras cerveceras como Txorierri Garagardoak, Etxeandia Gararduak, Boga, Urbanbeer, Baias, Olbea, Olañeta, Gar & Gar y Pagoa, todas ellas cerveceras locales del Pais Vasco con la que LA SALVE colabora en su desarrollo empresarial.

Las cerveceras vascas, unidas

LA SALVE lleva implícito en su ADN el compromiso con lo local y la innovación como palancas significativas de competitividad, centrada en el compromiso con lo cercano y con el respeto al medio ambiente y que denota la visión estratégica de la empresa bilbaína sobre cómo atender la demanda hoy y en el futuro. Fruto de ello, poco después del resurgir de la empresa hace ahora cuatro años, puso en marcha diferentes proyectos de innovación tecnológica junto al Centro Tecnológico AZTI, centro referente en la innovación alimentaria en el Estado o el Instituto de Investigación Alimentaria NEIKER.

Hace apenas un mes, LA SALVE daba un paso más en este sentido y anunciaba su incorporación como socia en la Agencia Vasca de la Innovación, Innobasque. De esta forma, nacía una nueva alianza entre ambas entidades que se materializará en la incorporación de LA SALVE al Grupo de Contraste con pymes socias de Innobasque, así como en su participación en diferentes iniciativas relacionadas con la innovación en modelos de negocio; las oportunidades que ofrecen las tecnologías 4.0 en el sector de la alimentación; la innovación en marketing, donde LA SALVE es un empresa de referencia; o nuevas formas de gestionar la cadena de valor, a través de la colaboración con otras organizaciones – grandes empresas, pymes innovadoras, agentes de la Red Vasca de Ciencia, Tecnología e Innovación – miembros de la red de Innobasque.

Hoy anuncia su entrada en la Euskal Garagardo Elkartea para fortalecer su unión con las marcas y entidades cercanas y juntos, impulsar industria e innovación en el sector de la producción cervecera. Eduardo Saiz Lekue, director de cervezas LA SALVE ha destacado que “la innovación en producto y la calidad han sido elementos claves en nuestro desarrollo actual, desde la vuelta al mercado, y han sido también los pilares para hacernos un hueco en un mercado competido y poder posicionarnos como la cerveza de Bilbao. En definitiva, la innovación es nuestro valor añadido en diferentes ámbitos, porque hablamos, por supuesto, de tecnología, pero también de innovación transversal en todos nuestros procesos y en el modelo de negocio”.

El trabajo conjunto de LA SALVE con centros tecnológicos punteros; su entrada en Innobasque y ahora, en la EGE, suponen la suma de industria e innovación; una suma que implica un fuerte impulso para que la industria de la cerveza de Euskadi sea más fuerte y competitiva. Este sector representa actualmente el 1,8% del PIB en España, muy lejos del 0,52% que suponía hace 10 años; y, hasta la aparición de LA SALVE, Euskadi carecía de una empresa cervecera que representara un porcentaje significativo de ventas en el mercado. El incremento sostenido en ventas, la extensión geográfica y el modelo de competitividad permite a la economía vasca ser de nuevo partícipe de este mercado en auge.

Cerveza kilómetro 0

El proyecto principal de LA SALVE y AZTI que ha vertebrado al resto, es la cerveza
kilómetro 0, que define el compromiso estratégico en clave de competitividad y desarrollo empresarial para conseguir el 10% de la cuota de mercado mediante un producto 100% cercano en compromiso con los productores locales y con total respeto al medio ambiente. Se trata de un compromiso que prioriza la apuesta por lo local y por la sostenibilidad y que permite que la actividad de LA SALVE revierta de forma plena y sostenible en el entorno más cercano, ya que el conjunto de las materias primas y demás componentes de sus ventas tendrán origen próximo.

En este sentido, la cervecera bilbaína en octubre del 2016, adopta el compromiso de que el 100% de su cerveza pasara a elaborarse con cebada procedente de Álava como ejemplo de compromiso con el territorio más cercano a su producción. De esta forma, firma un acuerdo con INTERMALTA, principal proveedor de cebada del mercado cervecero en España.

Así, a lo largo del primer año de trabajo conjunto, LA SALVE utilizó más de 350.000 kilogramos de cebada 100% alavesa para poder elaborar todas sus cervezas y este año, 2018, esa cantidad alcanzará los 950.000 kilogramos.

Por otra parte, en enero de 2017, LA SALVE junto a otros socios cerveceros locales, arranca una iniciativa para recuperar las plantaciones de lúpulo en Euskadi. De esta forma se pone en marcha hace casi dos años el primer ensayo de variedades de lúpulo en una parcela situada en Berantevilla, Álava. Este proyecto de volver a plantar lúpulo cuenta, por el momento, con 300 plantas de seis variedades diferentes y ocupa una superficie de 1.200 m2. El proyecto está financiado por el Departamento de Desarrollo Económico y Competitividad del Gobierno Vasco y liderado por los centros tecnológicos AZTI y NEIKER.

La puesta en marcha de la fábrica

LA SALVE inauguraba el pasado mes de marzo su fábrica en Bilbao. Se trata de la tercera fábrica que LA SALVE pone en marcha contando la que nació en 1886 en la Campa de La Salve y la posterior en la calle Artasamina. La puesta en marcha de lo que es el mayor centro productivo de cerveza de Euskadi ha conllevado una inversión de 2 millones de euros y supone el arranque de la producción de LA SALVE en Bizkaia. La nueva fábrica ha comenzado produciendo a un ritmo de 200.000 litros de cerveza km0 al año; cerveza generadora de valor, en unas instalaciones a la vanguardia de las fábricas cerveceras de Europa y con la idea de aumentar la producción paulatinamente.

LA SALVE es la segunda cervecera más antigua del país en activo y cuenta en su accionariado con la contribución de Mahou San Miguel, que posee un 42,7% en la cervecera bilbaína. Esta relación ha sido clave para reabrir la fábrica en la capital vizcaína, que ha supuesto una inversión cercana a los dos millones de euros. Con la puesta en marcha de estas instalaciones, LA SALVE recupera la producción local después de que su antigua fábrica cerrase sus puertas en 1977.

Acerca de LA SALVE

LA SALVE nace en 1886 de la mano de José Schumann y Cordés, hijo de un cervecero alemán, que instala una fábrica destinada a la elaboración de cervezas y bebidas gaseosas junto a la Ría. La fábrica original se ubicó en sus orígenes en la Campa de La Salve y de ahí heredó su nombre. Posteriormente se trasladó a poca distancia, al inicio de la calle Artasamina, pero siempre mantuvo un puesto de venta de cervezas en la Campa donde nació.

Desde 1910, LA SALVE estuvo en manos de la familia Pérez-Yarza, que regentaba en Bilbao numerosos negocios de alimentación y hostelería, entre ellos los cafés Boulevard y Arriaga, el Bar Carabanchel y el Hotel Excelsior. Cuarenta años después de su cierre en 1978, vuelve a Bilbao para convertirse en un referente en el sector, convirtiéndose así en la segunda cervecera más antigua del país en activo desde su puesta en marcha en 1886.