Image Alt

LA SALVE LANZA UNA EDICIÓN ESPECIAL CON MOTIVO DE LA FINAL EUROPEA DEL SURNE BILBAO

LA SALVE LANZA UNA EDICIÓN ESPECIAL CON MOTIVO DE LA FINAL EUROPEA DEL SURNE BILBAO

Bilbao, 24 de abril de 2026

LA SALVE, la cerveza de Bilbao, presenta junto a Bilbao Basket una edición especial conmemora va con motio de la final europea que enfrenta al Surne Bilbao contra PAOK de Salónica. La eliminatoria se decidirá la próxima semana en el partido de vuelta que se disputará en Bilbao.

Esta edición limitada nace como homenaje a un momento histórico tanto para la ciudad como para el club, reforzando el compromiso de LA SALVE con Bilbao y con sus principales referentes sociales, culturales y deportivos. La botella incorpora una imagen icónica vinculada a la final, con una estética diferencial y emocional que conecta con la afición y refleja el carácter competitivo del equipo.

La iniciativa simboliza la unión entre deporte, ciudad y marca local, poniendo en valor el sentimiento colectivo que rodea este hito.

 

Isabel Iturbe, presidenta de Bilbao Basket, ha destacado:

Estamos ante un momento único para nuestro club y para Bilbao. Contar con el apoyo de una marca como LA SALVE, tan vinculada a la ciudad y a su identidad, refuerza el sentimiento de pertenencia y el orgullo colectivo que estamos viviendo con esta segunda final consecutiva.

 

Por su parte, Eduardo Saiz Lekue, socio fundador de LA SALVE, ha señalado:

«En LA SALVE tenemos claro que ser de Bilbao es estar en los momentos importantes de la ciudad. Esta final es uno de ellos. Por eso hemos querido lanzar una edición especial que acompañe a la afición y que se convierta en símbolo de este hito histórico para el Bilbao Basket.»

 

La edición especial estará disponible en hostelería y en puntos seleccionados durante los días previos al partido de vuelta, con el objetivo de maximizar su alcance y acompañar a los consumidores en uno de los momentos más relevantes del calendario deportivo local.

Esta inicia va se enmarca en la estrategia de construcción de marca de LA SALVE, basada en el concepto “Ser de Bilbao”, que busca reforzar la conexión emocional con los bilbaínos a través de activaciones vinculadas a los grandes hitos de la ciudad. En este sentido, la marca continúa consolidándose como un actor clave en la vida social y cultural de Bilbao, siendo actualmente la segunda marca del grupo en volumen y rotación en hostelería en el Gran Bilbao, con crecimientos sostenidos en clientes y consumo.

 

Sobre LA SALVE

LA SALVE, la cerveza de Bilbao, se fundó en 1886 en un recodo de la ría que lleva su nombre por José Schumann y Cordés, hijo de un maestro cervecero alemán. Desde 1910 estuvo en manos de la familia Pérez-Yarza, referente en el sector de la alimentación y la hostelería en la villa.

Tras un periodo de inactividad, la marca renació en 2014 de la mano de Jon Ruiz Ibinarriaga y Eduardo Saiz Lekue, con el objetivo de recuperar una industria cervecera local desaparecida en los años 70. La compañía cuenta en su accionariado con Mahou San Miguel, relación clave para la reapertura de su fábrica en Bilbao.

El proyecto mantiene como eje estratégico consolidarse como la cerveza de Bilbao, contribuyendo activamente a la riqueza y a la vida de la ciudad desde un firme compromiso con lo próximo.

 

Impacto económico y social

El centro tecnológico AZTI ha realizado para LA SALVE el estudio “Impacto económico y social de su actividad, pasada y presente”, mediante metodología input–output, cuantificando los efectos directos, indirectos e inducidos de la actividad de LA SALVE sobre la economía de Euskadi.

El estudio estima que, entre 2018 y 2025, LA SALVE ha generado un incremento de actividad económica de más de 100 millones de euros; y que, solo en 2025, su actividad aportó más de 30 millones de euros de actividad total, un valor añadido superior a 10 millones de euros, el sostenimiento de más de un centenar de empleos y una contribución fiscal superior a 4 millones de euros, gracias a un modelo basado en proveedores e ingredientes de proximidad.

Además, el análisis destaca un impacto especialmente relevante en el sector primario (más de la mitad del impacto económico y en torno al 77 % del empleo soportado) y confirma un efecto multiplicador: cada euro de actividad de la compañía genera actividad adicional, valor añadido e ingresos públicos en el conjunto de la economía.